Italia aumenta el castigo penal a la negación del Holocausto.

La Cámara de Diputados de Italia aprobó una ley que penaliza la negación del Holocausto. 340 diputados votaron a favor, uno en contra y 107 se abstuvieron. La reglamentación establece que las personas que promuevan, inciten o cometan actos de discriminación racial, parcial o totalmente basada en la negación del Holocausto, pueden ser castigadas con penas de prisión de hasta cinco años.

La Cámara de Diputados de Italia aprobó una ley que penaliza la negación del Holocausto. 340 diputados votaron a favor, uno en contra y 107 se abstuvieron. La reglamentación establece que las personas que promuevan, inciten o cometan actos de discriminación racial, parcial o totalmente basada en la negación del Holocausto, pueden ser castigadas con penas de prisión de hasta cinco años.

Aunque la Cámara Alta del Parlamento italiano, apoyó la nueva ley hace varios meses, ahora tendrá que reconsiderar las penas más severas que introdujo la Cámara en el proyecto de ley.

“Esta nueva ley representa un importante paso adelante para que el sistema jurídico italiano pueda perseguir eficazmente a los instigadores profesionales y a los negadores, preservando al mismo tiempo el derecho inviolable a la libertad de investigación y opinión,” comentó tras la votación en la Cámara el presidente de la Unión de Comunidades Judías Italianas (UCEI), Renzo Gattegna.

Gattegna fue invitado a presenciar el debate y votar junto con la presidente de la Comunidad Judía de Roma, Ruth Dureghello, el diputado Rubén Della Rocca, miembro de la junta UCEI Victor Magiar y ex presidente de la comunidad local, Riccardo Pacifici. La votación siguió un debate de tres horas entre los representantes de los diferentes partidos políticos.

Los legisladores de centro-izquierda y del centro-derecha votaron a favor, pero los partidos populistas tales “Five Star Movement” y “Lega Nord” decidieron abstenerse. El diputado, W Verini, quien presentó el proyecto de ley a la Cámara, expresó su esperanza de que la ley sea efectiva el 27 de enero de 2016, Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto.

CONTRA MÁS CERCA ESTÁ LA VERDAD, MÁS LADRAN LOS PERROS.

La Desidencia en tiempos de mansedumbre.

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Hay momentos particularmente ruines en la historia de las sociedades en que la dignidad, la decencia y el coraje que le faltan a la mayoría están concentrados en unos pocos. Pareciera que estos valores hubieran desertado de los hombres, pero están depositados como un tesoro preciado y escaso en un puñado de irreductibles asediados por la arrogancia de los poderosos y el cacareo de las ocas del cenagal.
Parafraseando a Jonathan Swift que decía que “cuando en el mundo surge un genio, puede identificárselo por este signo: todos los necios se conjuran contra él”, podemos afirmar que cuando en un mundo de pulgarcitos aparece un hombre con estatura propia, todos los doblegados y arrodillados se confabulan contra él. Gulliver en el país de Liliput.
Nada ofende tanto a los agachados y genuflexos de por vida como el porte erguido de los insumisos. En la imposibilidad de crecer y elevarse por sus propios medios y méritos, el enano, el arrastrado, el rampante, declara solemnemente la inutilidad, la estupidez y la aberración de ser grande y andar derecho, y trata de rebajar y envilecer con un empeño y un frenesí que desmienten esta pretensión y que expresa cabalmente lo profundo de su frustración y bajeza, todo lo que representa el menor atisbo de grandeza y rectitud, y se empeña en denigrar con un afán imbécil toda actividad flageladora de la rastrera vulgaridad una época sin rigor.
Para los serviles peones de un orden subalterno y caduco que los amos del momento quisieran inamovible y eterno, la estatura del rebelde, su posición erecta, su vocación de ser y su voluntad de permanecer, constituyen una denuncia incesante de su insultante mediocridad, un perpetuo recordatorio de su ridícula impotencia, el espejo de su insufrible pequeñez, y se convierten en la justificación de su rastrero resentimiento: la rabieta sin fin del que quiere y no puede. En un mundo de bueyes mansos, en un paisaje de aborregadas conciencias, en este “final de la Historia” que nunca acaba de finalizar, el indómito, el libre, el cuello sin dogal, se convierte en una bestia negra, un réprobo, un apestado. Su atrevida existencia en medio del balante rebaño es una afrenta, una amenaza, un peligro. Su hombría, su natural orgullo, su tamaño normal, son un contundente insulto a la miserable condición de eunucos de los inquilinos del corral, un recordatorio constante de su abyecta sumisión, una acusación permanente de su incurable indignidad. Hay que doblarle la cerviz, romperle el espinazo, uncirlo al bajo yugo.
Ninguno de los desafinados integrantes del berreante coro de sietemesinos que atacan desde su hediondo lodazal toda manifestación de oposición al sistema o cualquier cuestionamiento de los dogmas que lo sostienen (policía, fiscales, jueces, políticos, intelectuales y prensa del régimen, ONG’s de todo pelo, más una tropilla de saltimbanquis de difícil calificación en busca de algún papel que firmar para enriquecer su escuálido curriculum) es capaz de elevarse un centímetro de su despreciable condición de rameras del Poder y de mamporreros de Palacio, ni superar el estigma de su esterilidad sin remedio. En un clima de ruindad espiritual, de prostitución ideológica, de deserción moral, de patética adhesión a idealismos de pacotilla, de infantilismo intelectual, donde se ha llegado a vender a precio vil los más nobles ideales a cambio de 30 monedas de cobre o un plato de lentejas con gorgojo, cualquier actitud de independencia, cualquier idea a contracorriente, cualquier empresa justiciera, cualquier gesto de disidencia, cualquier acto de coraje y desafío, cualquier veleidad de inconformismo o de simpatías prohibidas, es atacado de la manera más artera e innoble por esa caterva de menguados más arriba mencionados. En virtud de esa doctrinas, los modernos heréticos son marcados a fuego rojo: nazis, fascistas, ultras, racistas, xenófobos… El odio de los malvados es el galardón de las buenas obras, no hay premio más digno.
La agresión es la expresión de la naturaleza del agresor. Éste se retrata fielmente a través de aquélla, se define sin error con su comportamiento. La agresión no nos dice nada, a priori, del agredido, en cambio lo dice casi todo de su agresor. En la bajeza de procederes y de contenidos de la campaña contra el pensamiento disidente y la libertad de expresión está dibujada la propia vileza moral de los componentes que la llevan a cabo y la corrupción del sistema que representan y que les paga, y la verdadera identidad de sus objetivos, que nos presentan bajo el ropaje tranquilizador, honorable y benéfico de democracia, libertad, derechos humanos, progreso, etc., cuando en realidad están pensando en la defensa de sus privilegios y granjerías y en la perpetuación de un orden malsano en su esencia y pervertido en sus métodos. Todo lo que es susceptible de soliviantar la paz de la dócil manada debe ser eliminado, silenciado, desterrado. Estos canallas invocan la democracia a la manera de aquellos sinvergüenzas que glosan el amor cortesano y caballeroso y acostumbran en cambio a despertar en la cama de putones verbeneros.
La situación es ésta: ruptura por incompatibilidad entre los hombres que aún quedan en pie y una sociedad que se agacha más y más, entregada al enfermizo abrazo de todo lo inferior en pos de su postración definitiva. Inquisición ideológica contra independencia intelectual. Seguiremos adelante pues “no es necesario esperar para emprender ni lograr para perseverar”. Per aspera ad astra.

Andrés Palomares Denia

Ofensa más allá de la muerte.

LA BOCHORNOSA SITUACIÓN DEL CEMENTERIO MILITAR ESPAÑOL DE TETUÁN.

cementerio

En septiembre de 2013 un grupo de españoles dedicados a la Historia militar realizó una visita al Cementerio Español en Tetuán. Con rabia y dolor comprobaron su lamentable estado de conservación, a  la desaparición de nombres y cruces a  causa de los rigores de la climatología  se unía la inestimable ayuda de la dejadez y la incompetencia.  Huesos por los suelos, chumberas naciendo de las tumbas de nuestros laureados, zarzas,… basura y olvido como último pago de  España a quienes dieron su vida por ella.

Resultado de aquella vistita fue un artículo de prensa que, a tenor de la rápida reacción que ocasionó entre los mandos del Ejército de Tierra, se pensó en que el problema quedaba resuelto. No ha sido así. Una imagen vale más que mil palabras y para mostrar el desatino en que está el cementerio de nuestros héroes, se recurrido a Youtube.

Rogamos 5 minutos de vuestro tiempo y que lo difundáis, los restos de los que allí descansan lo merecen.

Los médicos de las SS.

Los médicos de la quinta División Panzer SS Wiking tienden a un prisionero de guerra soviético con un muslo herido de gravedad. La quinta División Panzer SS Wiking fue una de las divisiones de élite Panzer. Fue reclutado de voluntarios extranjeros de Dinamarca, Suecia, Noruega, Estonia, Finlandia, los Países Bajos y Bélgica y estaba bajo el mando de oficiales alemanes. Ucrania. 1941.

Médicos de la quinta División Panzer SS Wiking atienden a un prisionero de guerra soviético con un muslo herido de gravedad. La quinta División Panzer SS Wiking fue una de las divisiones de élite Panzer. Esta división de voluntarios extranjeros de Dinamarca, Suecia, Noruega, Estonia, Finlandia, los Países Bajos y Bélgica, estaba bajo el mando de oficiales alemanes. Ucrania. 1941.

Gimnasia “torturante” en Mauthausen.

El salto del potro: Una gimnasia "humillante y destructora."

El salto del potro: Una gimnasia “humillante y destructora.”

La manipulación de los hechos es tan descarada que hasta para ilustrar esta fotografía se escribe:

“En Mauthausen-Gusen se hacía realizar a los internos extenuantes ejercicios diarios difíciles de soportar. Los ejercicios fueron diseñados para castigar, humillar mental y físicamente a los internos. (Campo de concentración de Mauthausen-Gusen, Alta Austria, Austria. Julio de 1943.)

Juzguen ustedes si el texto es fiel a la imagen.

El camarada caído de la División Azul.

Un soldado español de la División Azul (español: División Azul, o División Española de Voluntarios) erige una cruz por un camarada caído durante el cerco de Leningrado.

Un soldado español de la División Azul junto la tumba del camarada Marcelino Gil Martín, caído durante el cerco de Leningrado.

Aunque España era oficialmente neutral durante la guerra, unos 47.000 españoles se ofrecieron como voluntarios para luchar junto al éjercito alemán durante la segunda guerra mundial.

Francisco Franco permitió el voluntariado con la condición de que lucharían exclusivamente contra el bolchevismo en el frente oriental, y no contra los aliados occidentales o cualquier poblaciones occidentales ocupados. De esta manera, podría mantener a España en paz con los aliados, mientras, simultaneamente devolvía a Adolf Hitler su apoyo durante la Guerra Civil española.

1.300.000 no volvieron de Rusia.

Prisioneros de guerra alemanes desfilaron por las calles de Moscú.

Prisioneros de guerra alemanes exibidos por las calles de Moscú. (17 de julio de 1944)

Aproximadamente 3.000.000 de prisioneros de guerra alemanes fueron capturados por la Unión Soviética durante la segunda guerra mundial, la mayoría de ellos durante los grandes avances del ejército soviético en el último año del conflicto. Los prisioneros fueron empleados como mano de obra forzada en la economía de guerra soviética y la reconstrucción de la posguerra. De acuerdo con los registros soviéticos 381.067 prisioneros de guerra alemanes murieron en los campos de trabajo soviéticos. Estimaciones alemanes ponen el número actual de muertes de prisioneros de guerra alemanes en la URSS en aproximadamente 1.000.000. La Cruz Roja Alemana cifra en 1.300.000 los no oficialmente dados por desaparecidos, por lo que se cree que murieron como prisioneros de guerra.