“Hitler” se pasea por Berlín.

"Hitler" rodeado de admiradores en Berlín.

“Hitler” rodeado de admiradores en Berlín.

Mientras caminaba a través de la Puerta de Brandenburgo los turistas que estaban allí para fotografiar el famoso monumento de Berlín se volvió rápidamente hacia a él. De repente, “Adolf Hitler” estaba rodeado por todos, desde adolescentes alemanes a turistas japoneses, pero los guardaespaldas que lo acompañaban no tuvieron nada de que preocuparse. Nadie esbozó una reacción violenta. La mayoría quería abrazarlo para selfies y habiendo, incluso,  quien quería besarle en la mejilla.

“Fue increíble, de repente me volví el centro de atracción como una estrella del pop”, informó, a The Guadian, Oliver Masucci, el actor que interpreta a Hitler en la adaptación cinematográfica de la novela de Timur Vermes, “Er ist wieder da” (Ha vuelto). una novela en la que Hitler despierta en los tiempos modernos y se convierte en una celebridad.
La reacción positiva de la gente asustó el actor, quien dijo que se sorprendió con el cariño con el que el “führer” fue recibido.
“Las personas se agruparon a mi alrededor. Uno de ellos me dijo que me admiraba y me pidió que lo abrazara. Había también una mujer vestida de negro que se asustó.”

"Hitler" en una escena de la película.

“Hitler” en una escena de la película.

El director de la película, David Wnendt, dijo que la idea probar si Hitler tendría alguna posibilidad de éxito político en la actualidad. La película capta sin trucos las reacciones de los alemanes hacia él – o más bien, de un hombre que tiene un parecido sorprendente – y que según la historia aterrorizó al mundo. El resultado de los análisis es realmente incompensible para la mayoría.
– ¿Cómo es que tantas personas reaccionan positivamente ante Hitler y lo aceptan?

Anuncios

Destruir países para crear “minipaises’” (Daniel Estulin)

Daniel Estulin.

Daniel Estulin.

Estados Unidos, con la ayuda del Reino Unido y Arabia Saudí, han creado y financiado el mismo yihadismo internacional que simulan combatir para poder dominar el mundo, aseguró este miércoles a Efe Daniel Estulin, escritor y antiguo agente del KGB.

“Fuera de control” es el nuevo libro de Estulin, en el que el candidato al Premio Pulitzer y al Premio Nobel de la Paz 2015 revela los entresijos de la financiación occidental de los principales grupos del terrorismo islamista, desde Al Qaeda hasta el Estado Islámico (EI), con el único fin de “controlar el mundo”.

La dinámica de los poderosos, explica Estulin, es siempre la misma: crear guerras que acaben con los estados que no siguen sus directrices y aprovecharse de ellas para instaurar su poder, como sucede actualmente en Oriente Medio.

“Se puede hablar de revoluciones o golpes de Estado, pero en realidad la situación sigue el patrón del ‘Imperio’. Se trata de romper los países y crear ‘minipaises’ sin poder,como hicieron en la antigua Yugoslavia y la Unión Soviética, en Pakistán o Sudán y como ahora quieran en Irak y Yemen”, explica.

A juicio de este antiguo miembro del contraespionaje soviético reconvertido en un autor de éxito, con casi 7 millones de libros vendidos en 67 países y 44 idiomas, “usan siempre la misma táctica simplemente porque les funciona y Libia o Siria no son distintos”.

Las tesis de su última obra, en la que utiliza “704 fuentes de información”, se basan en los datos que recopiló desde 2010 gracias a personas que trabajaban para el Gobierno de EEUU o bancos internacionales y que tuvieron acceso a “material muy sensible”.

“Todos acabaron en la cárcel para esconder que la guerra contra el terror es la tomadura de pelo más grande de la historia”, afirma Estulin, que sitúa el comienzo de sus investigaciones en los datos que le proporcionó Brad Birkenfeld, un trabajador del banco suizo USB que acabaría pasando dos años y medio en prisión.

“En 2008 descubrió que había 19.000 cuentas secretas de los terroristas con 54.000 millones de dólares y que eran controladas por los Gobiernos de EEUU, el Reino Unido y Arabia Saudí y decidió contarlo todo a la Justicia norteamericana”.

Birkenfeld declaró ante un Comité del Senado del que formaba parte el entonces senador y actual presidente de EEUU, Barack Obama. “Por eso cuando ahora dice que no sabía nada te percatas de hasta dónde llega el cinismo del ‘Imperio’”, dice el escritor.

La información y los documentos que le proporcionaron Birkenfeld y otros trabajadores de empresas y bufetes vinculados al Gobierno demuestran que “las mismas personas que investigan en EEUU las fuentes de financiación del yihadismo trabajan para camuflar el dinero de los terroristas”.

Explica que en ese ámbito se movían personas “como el ex fiscal general del Estado Eric Holder, el antiguo director del FBI Leon Panetta y el ex secretario del Tesoro Timothy Geithner”.

Sobre el Reino Unido, el antiguo espía destaca que es el “centro del terrorismo, pues diez de sus grupos tienen su sede en Londres porque la Corona y el MI6 (servicios secretos) lo permiten” y añade que “siete lugartenientes de Bin Laden operan desde allí”, entre los que cita a Abu Doha, Abu Abdalá y Abu Qataba, quien trabaja para los servicios secretos según el diario The Times.

“En el libro explico lo que sucedió en Libia y como a Gadafi se lo quitó de en medio Abdelhakim Belhadj, terrorista utilizado por el MI6, que lo sacó de Guantánamo para usarlo después en 2011 para matar al dictador libio”, explica.

Estulin asegura que “ahora quieren hacer lo mismo y destruir Siria, pero (el presidente Bachar) Al Asad no es Gadafi”.

“Rusia ha dicho basta porque sabe que después de Siria va Irán y luego ella, sabe que el ‘Imperio’ no va a parar y que va acabar por llevarnos a una guerra termonuclear sin importarles la muerte de miles de millones de personas y el fin de todo”.

Preguntado sobre si teme por su vida por revelar una información tan delicada, Estulin asegura que no se siente amenazado.

“Vengo del mundo del contraespionaje y conozco los servicios secretos. En realidad mis casi 7 millones de lectores no son nada comparados con los 1.000 millones que ven un partido de fútbol; no soy un riesgo en un mundo aborregado”, concluye.

César Morales