XCIII Aniversario del Putsch de Munich

martires-articulo

Hace 93 años se producía el golpe de Estado conocido como el «Putsch de Munich», germen del ascenso del nacionalsocialismo al poder en Alemania 10 años después

El «Putsch de Munich» comenzó la tarde del 8 de noviembre, pocos meses después de que el corresponsal de ABC entrevistara a Hitleraquel joven que «se convierte en un torrente de oratoria violenta, tempestuosa y atronadora “. Nadie imaginaba aún la importancia que supondría aquel pequeño partido.

Bürgerbräukeller

Tenía 34 años cuando irrumpió en la Bürgerbräukeller, junto a un contingente de las SA. Esta organización paramilitar se había convertido en la encarnación de la voluntad nazi de alcanzar el poder por medio de la violencia. El líder del partido nacionalsocialista, junto a Hermann GöringAlfred Rosenberg Rudolf Hess, llegaba a la famosa cervecería de Múnich cuando el gobernador de Baviera, Gustav von Kahr, pronunciaba un discurso delante de 3.000 personas.

Cerca de 600 hombres bloquearon las salidas de la famosa cervecería fundada en 1885 y Hitler entró por la puerta delantera. Después disparó un tiro al techo y se subió de un salto sobre una silla, gritando: «¡La revolución nacional ha estallado!».

Hitler se había inspirado para aquella acción en la marcha sobre Roma que había llevado a Mussolini al poder en Italia un año antes. Quería utilizar Múnich como base de su lucha contra el gobierno de la República de Weimar, proclamar un Estado rebelde en Baviera e iniciar después una marcha hasta Berlín.

Gobierno provisional

Los nacionalsocialistas declararon inmediatamente un gobierno provisional en Baviera. Los cuarteles de la Reichswehr y los de la policía fueron ocupados tomando algunos rehenes entre los miembros del Gobierno bávaro. «Hitler declaró que la revolución nacional iba dirigida únicamente contra el Gobierno judío de Berlín», cuando las fuerzas de Ernst Röhm, entre las que se encontraba Himmler, ocuparon el Ministerio de Defensa bávaro y se enfrentaron a las fuerzas gubernamentales.

«La revolución ha comenzado», insistía un Hitler que cometió el error de dejar en libertad a los tres hombres del Gobierno retenidos en Bürgerbräukeller. Les había dado su compromiso de apoyar el golpe de Estado, pero, tras ser liberados, dieron inmediatamente las órdenes a la Policía de acabar con la revuelta.

La marcha de Hitler

Ante esta situación, Hitler decidió marchar sobre Munich con el mariscal Ludendorff a la cabeza. El futuro «führer» estaba convencido de que no solo la Policía no dispararía contra estos veteranos de la Primera Guerra Mundial, sino que, además, se uniría a ellos.Pero no salió como él esperaba.

Los 2.500 hombres que marcharon con Hitler hacia el ayuntamiento de Munich, primero; el Ministerio de Defensa, después, y la Odeonplatz, por último, se encontraron finalmente con las fuerzas policiales bloqueándoles el paso. En aquel instante, ambos grupos armados quedaron frente a frente durante unos segundos, hasta que, de repente, sonó un disparo y comenzó un importante tiroteo. Nunca quedó claro quién realizó el primer disparo, pero rápidamente se supo que el mismo Hitler y Göring resultaron heridos.

Aunque el segundo consiguió huir, Hitler fue detenido. El golpe de Estado había fracasado. Parecía que todo había acabado, pero no era más que el principio de un camino en el que Hitler, desde el mismo juicio que le llevaría a la cárcel, se convirtió en parte imprecindible en la historia del siglo XX.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s